Seguro de vida para fumadores: ¿Qué sucede si mentimos a la aseguradora?

Colillas en cenicero

Cuando se trata de un seguro de vida, las aseguradoras recurren a una serie de preguntas específicas para determinar si una persona es o no un fumador. Comúnmente definen a un fumador como una persona que consume cigarrillos, puros, tabaco para mascar e incluso un parche de nicotina también puede ser considerado para clasificar a una persona como fumador. En otras palabras, las compañías de seguros buscan cualquier indicio del uso de la nicotina para asociar a su potencial asegurado como una persona que fuma, sin embargo, ¿qué sucede con los fumadores ocasionales?, ¿si solo se fuma un cigarro de vez en cuando en una reunión con los amigos, se puede caer en la categoría de fumador?

Todo indica que esto no entraría en la categoría de un fumador, sin embargo es importante tener en cuenta que las compañías de seguros de vida tienen clasificaciones diferentes, por lo que esto podría variar dependiendo de con cuál de ellas se contrate la póliza. Ser un fumador repercute directamente en el coste de las primas que se tienen que pagar, pero exactamente cuánto se pagará, dependerá de una serie de factores que incluyen el tipo y la cantidad capital contratado, así como la edad y la salud del asegurado, sin embargo lo que sí se sabe es que el coste de un seguro de vida para fumadores es casi cuatro veces mayor que el de los no fumadores, razón por la cual, al final muchas personas optan por mentir a la aseguradora sobre este hábito.

¿Que sucede si mentimos a la aseguradora?

Primero que nada hay que saber que el mentir acerca de ser un fumador, está considerado como un fraude y como tal no debe tomarse a la ligera. Esta mentira puede atraer graves consecuencias si se considera por ejemplo, el que no se haga el examen médico y se logre conseguir una póliza de seguro para no fumadores y posteriormente la persona fallece pero la compañía de seguros se entera de que en realidad su asegurado era un fumador; básicamente la reclamación de seguro podría ser negada.

Lo más indicado sin duda es decir la verdad desde el inicio, aceptar que se es fumador y pagar más por la póliza. Si se hace esto y después el asegurado deja de fumar, puede reducir el costo de las primas, aunque esto hay que consultarlo ya que diferentes compañías establecen reglas diferentes para el tiempo total en que una persona debe de estar libre de humo, pero por lo general 1 año es la regla más común.

Deja un Comentario